La Escuela de Música de Oropesa del Mar y la Escuela de Tabal y Dolçaina elaboran un plan de contingencia para evitar el máximo el riesgo de contagio
El municipio de Oropesa del Mar retoma la rutina con el inicio del mes de septiembre. Después de que centenares de alumnos hayan protagonizado una vuelta en la escuela del todo atípica, ahora es el turno de los estudiantes de las escuelas de música de la localidad, que han vuelto a las aulas siguiendo un estricto protocolo de seguridad.
Es el caso de los alumnos de la Escuela de Música de Oropesa del Mar (los estudiantes de lenguaje musical volvieron a las aulas el 2 de septiembre pasado y los de instrumentos lo harán el día 28), que han llevado a cabo un plan de contingencia en colaboración con la Concejalía de Cultura. El edil encargado del área, Gonçal Tamborero, explica que “para salvaguardar la salud de todos los estudiantes y el profesorado hemos intensificado la limpieza y los trabajos de desinfección al Espacio Cultural, lugar en el cual esta escuela realiza sus clases y ensayos”.
Además, desde el consistorio se los ha proporcionado materiales de desinfección, como geles y toallitas, y se han pintado en tierra señales para que tanto el acceso como la salida cuenten con más seguridad, controlando así la distancia interpersonal.
Por su parte, los alumnos de la Escuela de Tabal y Dolçaina retomarán las clases el próximo 15 de septiembre en el colegio Deán Martí, donde será obligatorio el uso de la mascarilla y la desinfección mediante gel hidroalcoholico antes de la entrada a las aulas. La escuela se reunirá la semana que viene con el equipo directivo del CEIP para unificar el protocolo o adaptarlo a sus necesidades, con la posibilidad de ampliar las medidas que sean necesarias para evitar el máximo el riesgo de contagio.
